La pregunta inevitable para los dedicados a la creación literaria

ESCRITOS DE LAS CINCO DE LA MAÑANA # 105

Lo que dijo Paul Auster y la pregunta inevitable para los dedicados a la escritura literaria

Marti Lelis

A veces me pregunto por qué me he pasado la vida encerrado en un cuarto escribiendo cuando afuera está el mundo lleno de vida y de posibilidades. La escritura exige entregarse a ella sin fisuras, abrirse a toda forma posible de dolor, de gozo, a todas las emociones que es posible sentir. Hacerlo bien requiere coraje moral. Ninguna otra ocupación exige a quien la desempeña que entregue el ser, el alma, el corazón y la cabeza sin saber si al final habrá recompensa / Paul Auster

***

Eso ha dicho recientemente Paul Auster, en entrevista, al presentar su más reciente, y parece que última novela (4321, que alcanza las 960 páginas). Con 70 años de edad y más de 50 escribiendo y publicando, parece que llegó a su límite y no escribirá más novelas.

Una visión ascética de la vida literaria donde trasluce un arrepentimiento al final del trayecto, un dejo de amargura. ¿Cómo habría que hacer para no terminar en lo mismo los que nos hemos entregado a la creación literaria? ¿Es necesario esperar la “recompensa” de la que habla Auster? ¿De qué recompensa habla? Interrogantes que nos llevan a la pregunta de siempre, la sencilla pregunta que hay que hacerse todo el tiempo, pero, sobre todo, responderla siempre sinceramente y no por saber que tu respuesta será publicada en algún medio, sino porque en la respuesta está la diferencia entre el arrepentimiento y la satisfacción de haber sido congruente durante toda la vida creativa; la pregunta es:

¿Por qué escribo?

Las respuestas serán variables por diversas situaciones que dependen del contexto. No es lo mismo preguntarlo en Occidente que en Oriente, en una cultura o en otra, en una democracia o dictadura, en un sistema económico capitalista o no capitalista; claro que al final depende de la huella digital del escritor que responde, de su individualidad y su visión del mundo, de su edad, de si tuvo un mal día o el más perfecto de todos los días. Muchas variables. Lo ideal sería tener una respuesta que no dependiera de tantos factores porque la pregunta interroga por la que debiera ser la guía de toda una vida, que es corta y preciosa. ¿Por qué o para qué escribimos? ¿Cuál es el objetivo?

Una posible y larga respuesta está dispersa en todo lo que llevamos escrito en los Escritos de las cinco de la mañana; de otro modo:  ¿cómo podríamos seguir escribiendo?

***

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s