El aprendiz (3)

Primera “prueba”

Marti Lelis

¿De dónde surge la autoridad necesaria para tener un aprendiz? ¿Qué cambios en tu vida puede acarrear el hecho de tener un aprendiz? ¿Qué motiva a alguien a tener aprendices? Éstas y otras preguntas comencé a rumiar durante los primeros días en que acepté a Julián. No era que me estuviera arrepintiendo, sino que sentí la necesidad de cimentar bien y entender bien las responsabilidades que implica instruir a alguien.

La autoridad viene de la experiencia, pensé, por eso algo tiene que ver la edad, pero no basta con tener una edad avanzada. Pudiste llevar una larga vida sin adquirir cierto grado de habilidad en algún campo. La pericia se intuye en alguien si ves (si lees) el producto de su labor. Te puedo instruir en lo que yo sé hacer y darte los elementos para que puedas hacerlo mejor y hacer cosas diferentes, incluso las que yo no domino pero que aprecio en otras personas de mi campo de actividad.

Si los puedes recordar, le escribí a Julián, escribe tus sueños. Sé sincero, no los inventes despierto. Primero tenlos y entonces escribe. Uy, dijo, tengo varios cuadernos de sueños. ¿Quiere que le mande uno?, escribió. Luego, le dije, ¿qué estás leyendo? San Google me dijo que la primera obra literaria es la Epopeya de Gilgamesh, así que empezaré por ahí. Hay varias versiones. Comienza con la de Mitchell, te sigues con la de George, la de Silva Castillo y la de Agustí Bartra. Bueno, dijo. Y en español, ¿qué estás leyendo que no sean traducciones? Manuales y artículos de biología, pocos, la mayoría están en inglés. Ya habría tiempo para preguntarle de la entomología y lo último sobre el origen de la vida. Usted recomiéndeme lecturas en español, solicitó. Y fue la oportunidad de soltarle la que sería su primera prueba, ver si tenía paciencia y vocación para la literatura. Lee en paralelo El Quijote y Rayuela o Novelas ejemplares y Bestiario de Cortázar. Muy bien, dijo. Los buscaré. Le puse un “like” grandote en la ventanita del whatsapp. No sabía en ese momento si volvería a saber de Julián, si había precipitado mi jubilación como mentor o si comenzaría una historia que prometía algo, lo que fuera.

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