Mi proceso de escritura (cazador de imágenes)

Mi proceso de escritura

(Cazador de imágenes)

Marti Lelis

Comienzo a escribir por la presencia de un detonador. A veces es una palabra, una frase temática o una imagen que tomo de la realidad, de una película, de un libro, etc. A partir de ahí someto el detonador a un asedio mediante la escritura que sería como el cerillo que enciende la mecha. Lo importante entonces es no detenerse y escribir todo lo que venga a la mente, llenar una hoja (sea de la computadora o de papel). Ya en esa materia inicial puede estar contenido el microrrelato y entonces sólo hay que eliminar lo demás. El lugar donde me sucede todo esto tiene que ser en casa. En la calle lo que hago es comportarme como un cazador de imágenes que aprovecharé después, a la hora de escribir.

En diferentes ocasiones me han dado la opinión de que mis textos tienen “atmósfera”, imágenes y poesía, y pienso que es, por una parte, debido al proceso con el que los escribo y, por otra, debido a la carga de imágenes con que uno cuenta en la imaginación. Casi nunca me resigno a escribir un simple relato, me interesa el trabajo poético con el lenguaje, el “qué” y el “cómo” juntos, de manera que a veces mis textos tienden hacia el poema en prosa, la viñeta, la definición poética.

Por lo general soy nocturno para la escritura porque es la hora en la que puedo tener a la mano mis libros, la computadora y una buena taza de café. La lectura es muy importante para aprender a escribir; sin una buena dosis de libros leídos es difícil, si no imposible, asimilar las cuestiones formales que requiere el texto. Para disfrutar de un paseo en auto, primero debes saber conducir, dominar la mecánica del manejo para poder entonces dedicar los sentidos a lo que sucede fuera del auto. Lo mismo sucede con nuestro manejo del lenguaje. Una vez dominados los rudimentos de la escritura, puede el escritor acceder a ese estado de felicidad por el acto de contar una historia, un estado de abstracción muy peculiar que personalmente espero con ansiedad y que extraño cuando termina.

Se puede ser disciplinado y escribir a la misma hora todos los días. En lo particular esto no funciona para mí: escribo cuando tengo ganas, cuando llegó la hora porque una imagen en mi mente no me deja en paz. Así, no me angustio por pasar varios días, semanas, meses sin escribir, porque sé que el momento volverá. Mientras tanto leo y busco imágenes provocadoras en la realidad.

***

Este texto fue de 2014 y apareció en la página Internacional Microcuentista como “Proceso creativo”. Han cambiado algunas cosas, por ejemplo, ya no frecuento tanto el microrrelato pues me limita, no permite desarrollar más de una idea sin que pierda fuerza, que es lo que en general sucede cuando te ciñes a un género específico.

Con el tiempo he aprendido a liberarme de la tiranía de los géneros y me permito escribir sin el ojo puesto en si tus textos serán publicables, si habrá editores interesados o si puedes ganar un concurso. Ahora lo que me interesa es compartir mis textos con las personas y por eso publico aquí en mi página o en redes sociales. Lo que pasa es que dejé de ver la literatura como mercancía y eso me ha dado una libertad enorme para mi proceso creativo.

4 comentarios sobre “Mi proceso de escritura (cazador de imágenes)

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