Guardia nocturna / Marti Lelis

Guardia nocturna

La espera había sido prolongada. Y, ahora que había terminado, recordó que sus padres lo hicieron y también sus hermanas y hermanos mayores; lo vio en películas y lo leyó en libros infantiles; los vio castos e infamantes y sintió repugnancia, ternura y excitación; le dio vergüenza y curiosidad, pasó noches en vela y practicó en revistas, con peluches, almohadas e incluso con sus brazos y rodillas; también con su reflejo dócil y tembloroso en el espejo del baño. Soportó las burlas de sus compañeros que llenaron de labial sus batas y lo pusieron en ridículo con las enfermeras.

     Por eso, ahora que se había quedado a solas con la mujer, y sus labios le dieron la última caricia, no pensó que el frío sería el mismo del espejo, ni que esto fuera la señal de un comienzo.

* * *

Marti Lelis / Libro de los cuentos

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s