Lingüística

Fragmento CCLIV Lingüística Dominada la lengua al cincuenta por ciento, la otra mitad está en lo suyo: beber del río de la desmemoria intermitente donde las palabras cabalgan a lomo de peces —fúnebres mariposas desarraigadas en el cielo de agua— y van dejando plagado de sombras el humedal, como ortigas en la punta de mi … Sigue leyendo Lingüística

Reloj-terrina

Reloj-terrina Marti Lelis Arrancar a los relojes el segundero, el minutero, la manecilla de las horas; arrancarles los números, los engranajes, todo lo que llevan dentro; dejar nada más que la carcasa; llenarla de tierra. Sembrar la semilla de un durazno, ponerle agua todos los días, verla germinar y presenciar el despliegue de las hojas. … Sigue leyendo Reloj-terrina

Salvar caracoles con palabras

  Marti Lelis Por eso las palabras eran instrumento y estorbo, gozo y desgracia. Porque no alcanzaban, aunque todas estuvieran metidas en el diccionario. Nunca bastaban. Nombrar resultaba fácil, aunque infinito; no digamos ya combinarlas para recuperar, transmutada en fantasía, la visión matutina de un caracol rezagado en las baldosas (tras una noche de lluvia … Sigue leyendo Salvar caracoles con palabras

Viñetas para urna griega

Viñetas para urna griega Marti Lelis   I Por encima de los hombros de las doctas hijas de la musa, se deslizan a lo lejos los trirremes: van dejando espuma como nubes en la esfera de los hombres, confusión altísima de mar y cielo. Una carroña de viajeros infelices —ora mechones de pelo, ya jirones … Sigue leyendo Viñetas para urna griega

Discurso amoroso del cautivo

Discurso amoroso del cautivo Marti Lelis Te miro. Miro que me miras y en tus ojos se pierden los míos, ondulan, se entusiasman con la débil sospecha, apenas un pequeño brillo pudoroso, que de inmediato conviertes en recelo. Sonríes y me cautivas, y por lo mismo te cautivo. Ya no basta el resplandor de tus … Sigue leyendo Discurso amoroso del cautivo

La zafra

El cañero, a golpe de machete, le ha tumbado la casa. Se la ve librar los haces de caña, sube, baja; ora se detiene ora marcha. Allá va, con frenesí, desgreñada, toda pelos y octetos de ojos y patas, rodillas rojas y panza abotagada. Ya está casi a salvo, se ha detenido, observa por última vez … Sigue leyendo La zafra